BANAL

Querétaro, México

610 M2

2020

El co­rre­dor ind­ustr­ial que abr­azó en los 80s la ciu­dad de Que­ré­taro dejó al paso del tie­mpo y del ace­le­rado cre­ci­mie­nto de la ciu­dad naves industriales va­ca­ntes, pro­du­cto del reordenamiento de nue­vos ce­ntros ind­ustr­ia­les hacia la pe­ri­fe­ria. A pocos me­tros del si­mbó­lico Acuedu­cto, el re­stau­ra­nte Banal ocupa una de estas estr­uct­uras re­ci­cla­das cuyos ant­erio­res inquilinos fue­ron una vi­na­te­ría y una flo­re­ría.


Los clie­ntes, para quie­nes co­nstr­uía­mos una nueva casa en ese mo­me­nto, nos pi­die­ron crear un esp­acio que apr­ove­chara al má­ximo la edi­fi­ca­ción pree­xi­ste­nte, que est­uviera co­nstr­uido en solo tres meses, que si­rviera para est­abl­ecer la ide­nti­dad de su nuevo pro­ye­cto cu­li­na­rio y que tam⁠bién se aju­stara a un re­du­cido pre­su­pue­sto.


El ace­rca­mie­nto pa­rtió de una si­mple idea: ampliar la bo­dega exi­ste­nte du­pli­ca­ndo su ca­pa­ci­dad interior para co­me­nsa­les sin alt­erar la mo­du­la­ción ni la estr­uct­ura ori­gi­nal. En base a lo ant­erior, se abrió una se­cue­ncia de vanos entre la ampl­ia­ción y la pree­xi­ste­ncia para li­ga­rlos, y otra se­cue­ncia si­mé­trica para int­egrar ambos esp­acios con un colchón verde ext­erior que opera como intermediario entre la tra­nsi­tada ave­nida y el restaurante.


Un de­ta­lle pe­cu­liar de la obra fue la impl­eme­nta­ción de una ce­lo­sía de block hueco co­lgada: ele­me­nto ind­isp­ens­able para mi­ti­gar el aso­lea­miento, mo­de­rar la vista desde int­erior hacia el trá­fico de la calle y para ve­nti­lar el esp­acio interior de fu­ma­do­res en te­rraza. Co­nju­nta­me­nte, el uso de ma­te­ria­les se­nci­llos exp­ue­stos de bajo ma­nte­ni­mie­nto, el apr­ove­cha­mie­nto de ilu­mi­na­ción y ve­nti­la­ción na­tu­ral, y la pra­cti­ci­dad de la pla­nta libre fue­ron ta­mbién estr­ate­gias co­mpleme­nta­rias para la po­si­ble rea­li­za­ción de esta obra.


Fo­to­gra­fía:

Aria­dna Polo

© 2026 REIMS 502

/

EN

ES

En base a lo anterior, se abrió una secuencia de vanos entre la ampliación y la preexistencia para ligarlos, y otra secuencia simétrica para integrar ambos espacios con un colchón verde exterior que opera como intermediario entre la transitada avenida y el restaurante.


Un detalle peculiar de la obra fue la implementación de una celosía de block hueco colgada: elemento indispensable para mitigar el asoleamiento, moderar la vista desde interior hacia el tráfico de la calle y para ventilar el espacio interior de fumadores en terraza.


Conjuntamente, el uso de materiales sencillos expuestos de bajo mantenimiento, el aprovechamiento de iluminación y ventilación natural, y la practicidad de la planta libre fueron también estrategias complementarias para la posible realización de esta obra.

El co­rre­dor ind­ustr­ial que abr­azó en los años och­enta la ciu­dad de Que­ré­taro dejó al paso del tie­mpo y del ace­le­rado cre­ci­mie­nto de la ciu­dad naves ind­ustr­ia­les va­ca­ntes, pro­du­cto del reo­rdena­mie­nto de nue­vos ce­ntros ind­ustr­ia­les hacia la pe­ri­fe­ria. A pocos me­tros del si­mbó­lico Acuedu­cto, el re­stau­ra­nte Banal ocupa una de estas estr­uct­uras re­ci­cla­das cuyos ant­erio­res inq­ui­li­nos fue­ron una vi­na­te­ría y una flo­re­ría.


Los clie­ntes, para quie­nes co­nstr­uía­mos una nueva casa en ese mo­me­nto, nos pi­die­ron crear un esp­acio que apr­ove­chara al má­ximo la edi­fi­ca­ción pree­xi­ste­nte, que est­uviera co­nstr­uido en solo tres meses, que si­rviera para est­abl­ecer la ide­nti­dad de su nuevo pro­ye­cto cu­li­na­rio y que ta­mbién se aju­stara a un re­du­cido pre­su­pue­sto.


El ace­rca­mie­nto pa­rtió de una si­mple idea: ampliar la bo­dega exi­ste­nte du­pli­ca­ndo su ca­pa­ci­dad int­erior para co­me­nsa­les sin alt­erar la mo­du­la­ción ni la estr­uct­ura ori­gi­nal. En base a lo ant­erior, se abrió una se­cue­ncia de vanos entre la ampl­ia­ción y la pree­xi­ste­ncia para li­ga­rlos, y otra se­cue­ncia si­mé­trica para int­egrar ambos esp­acios con un co­lchón verde ext­erior que opera como int­erm­edia­rio entre la tra­nsi­tada ave­nida y el re­stau­ra­nte.


Un de­ta­lle pe­cu­liar de la obra fue la impl­eme­nta­ción de una ce­lo­sía de block hueco co­lgada: ele­me­nto ind­isp­ens­able para mi­ti­gar el aso­lea­miento, mo­de­rar la vista desde int­erior hacia el trá­fico de la calle y para ve­nti­lar el esp­acio interior de fu­ma­do­res en te­rraza. Co­nju­nta­me­nte, el uso de ma­te­ria­les se­nci­llos exp­ue­stos de bajo ma­nte­ni­mie­nto, el apr­ove­cha­mie­nto de ilu­mi­na­ción y ve­nti­la­ción na­tu­ral, y la pra­cti­ci­dad de la pla­nta libre fue­ron ta­mbién estr­ate­gias co­mpleme­nta­rias para la po­si­ble rea­li­za­ción de esta obra.

En base a lo anterior, se abrió una secuencia de vanos entre la ampliación y la preexistencia para ligarlos, y otra secuencia simétrica para integrar ambos espacios con un colchón verde exterior que opera como intermediario entre la transitada avenida y el restaurante.


Un detalle peculiar de la obra fue la implementación de una celosía de block hueco colgada: elemento indispensable para mitigar el asoleamiento, moderar la vista desde interior hacia el tráfico de la calle y para ventilar el espacio interior de fumadores en terraza.


Conjuntamente, el uso de materiales sencillos expuestos de bajo mantenimiento, el aprovechamiento de iluminación y ventilación natural, y la practicidad de la planta libre fueron también estrategias complementarias para la posible realización de esta obra.

Fo­to­gra­fía:

Aria­dna Polo

© 2026 REIMS 502

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BANAL

Querétaro, México

610 M2

2020

El corredor industrial que abrazó en los años ochenta la ciudad de Querétaro dejó al paso del tiempo y del acelerado crecimiento de la ciudad naves industriales vacantes, producto del reordenamiento de nuevos centros industriales hacia la periferia. A pocos metros del simbólico Acueducto, el restaurante Banal ocupa una de estas estructuras recicladas cuyos anteriores inquilinos fueron una vinatería y una florería.


Los clientes, para quienes construíamos una nueva casa en ese momento, nos pidieron crear un espacio que aprovechara al máximo la edificación preexistente, que estuviera construido en solo tres meses, que sirviera para establecer la identidad de su nuevo proyecto culinario y que también se ajustara a un reducido presupuesto.


El acercamiento partió de una simple idea: ampliar la bodega existente duplicando su capacidad interior para comensales sin alterar la modulación ni la estructura original. En base a lo anterior, se abrió una secuencia de vanos entre la ampliación y la preexistencia para ligarlos, y otra secuencia simétrica para integrar ambos espacios con un colchón verde exterior que opera como intermediario entre la transitada avenida y el restaurante.


Un detalle peculiar de la obra fue la implementación de una celosía de block hueco colgada: elemento indispensable para mitigar el asoleamiento, moderar la vista desde interior hacia el tráfico de la calle y para ventilar el espacio interior de fumadores en terraza. Conjuntamente, el uso de materiales sencillos expuestos de bajo mantenimiento, el aprovechamiento de iluminación y ventilación natural, y la practicidad de la planta libre fueron también estrategias complementarias para la posible realización de esta obra.


Fotografía:

Ariadna Polo

© 2026 REIMS 502

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